sábado, 25 de mayo de 2013

Editorial: Las relaciones no son como creo que deberían ser

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            Hace algún tiempo que me ha dado cuenta de una de las repercusiones que tiene el ver el mundo ´tal cual debería ser´, especialmente referido a las relaciones humanas. Por muy avanzados y justos que nos creamos no dejamos de proyectar un mundo donde nosotros y los que piensan como nosotros se encontrarían más o menos a gusto. Esta es la razón por la que sistemáticamente nacen las revoluciones de todo cariz, porque ´no hay sueño que 1000 años dure, ni sociedad que lo resista´.
            
              En el terreno de las relaciones humanas observo que veo a los demás teñidos con la proyección con la que cubro a todas las cosas. No hay nada que me importe verdaderamente que no haya ´teñido´ del color de mis ideales. Y es que en el mismo momento en que hago esto, pongo fin a la posibilidad de observación desconflictuada del único momento donde estoy ante algo irrepetible. Es por medio de la moral donde llevo a cada cosa a adaptarse a un modelo preestablecido, apartándome de la corriente de la vida donde todo puede suceder en un instante, donde están sucediendo verdaderamente las cosas.

  Cuando observo a alguien y lo que realiza no me afecta (cosa nada fácil) veo la acción que se desarrolla como a través de un cristal. Cuando lo someto a mi juicio lo que veo es la interpretación de lo sucedido transformado por esa herramienta, eso explica que ante el mismo hecho alguien lo vea como normal mientras otro lo juzgue de intolerable.
         
         Observo que mientras estemos sometidos a sistemas que tratan de controlar los impulsos humanos por medio de normas preestablecidas con el fin de que convivamos lo más armónicamente posible, seguiremos lejos de saber convivir en libertad. Las sociedades modernas a medida que se han hecho más y más complejas nos muestran que los sistemas de convivencia que hemos utilizado en concentraciones humanas mucho más pequeñas son violentos y deterministas al extremo; y aplicados en la actual ´aldea global´ dejan ver claramente abiertas sus carnes. El efecto que tiene que todos podamos ver casi en tiempo real lo que pasa aquí y allí, deja ver con claridad que el modelo personal y social es un reflejo de lo que somos por dentro, y eso es preocupante desde el punto de vista del conocimiento y dominio que vamos teniendo y ejerciendo en la casa de todos (el planeta).
            
              Si desde estas líneas propusiera algo estaría siendo tan contradictorio como siempre. No, no pienso que se trate de proponer un modelo, sino que la acción realizada en cada momento sea el creativo fruto de ese irrepetible momento. Parece otra utopía más, pero a mi modo de ver observo que no lo es en absoluto siempre y cuando dejemos a un lado al yo, cosa francamente imposible desde el punto de vista del yo. Así que se impone la pregunta: ¿puedo ser sin ser yo para que mi relación conmigo mismo, con los demás y con el mundo en general, sea real en todo momento, y que mis acciones reflejen tan solo la naturaleza del fluir de la vida?
            
              Escuché a un físico especializado en física cuántica decir que a nivel nanoscópico lo observado por el observador determina el resultado del experimento. Eso sí, ellos dicen que esto sucede así tan solo en el mundo de lo infinitamente pequeño. ¿Determinará ese mundo infinitamente pequeño el estado de la materia densa? ¿Es el pensamiento, energía que puede determinar el estado de las cosas a través de la acción? ¿Se encarga la naturaleza de poner cada cosa en su sitio, o ese razonamiento pertenece a la moral que atribuye a la naturaleza inteligencia?
            
           Sí, es cierto que pensadores del mundo clásico de diferentes civilizaciones, y por supuesto los pensadores de los siglos posteriores, reflexionaron ampliamente sobre estas cuestiones. Ellos también tuvieron que aprender a ver el mundo de forma diferente a la que se veía en su tiempo, y aunque se toparon con su yo, se atrevieron a dar visiones revolucionarias. A mi modo de ver aunque nos esforcemos por conocer sus teorías para enriquecer nuestro pensamiento, el mundo se despliega también ante nosotros y podemos observarlo para verlo tal cual es, y actuar, o podemos juzgar lo visto y actuar según lo que dicta el ´pensamiento estándar´ del momento.

  Decido, cuando soy yo, pero ¿podría actuar sin ser nada con respecto a lo observado?    


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