sábado, 24 de marzo de 2012

Carta a mis amig@s

Mi foto             Querido amig@:
            Quiero escribirte unas sentidas líneas para decirte en cuanto aprecio tu amistad. No me ha resultado difícil decidirme a hacerlo, cuando se siente amor hacia las personas la acción fluye sin trabas. La mejor manera que encuentro hoy para decirte porqué he pensado en ti es comunicarte cómo me siento. En este momento soy como una hoja al viento, vulnerable, delicada y sin embargo resistente y fuerte; las cualidades conviven juntas y ahora las observo desde un lugar sin centro, desde cualquier punto, qué importa eso. El amor no es sólo un componente fundamental de la vida, ni la joya de la corona de las virtudes, lo es todo, afecta a todo y fluye desde todas partes, por eso hoy me he acordado de ti. Porque sin amor no somos nada más que huesos y polvo a merced del tiempo y del viento.
            
             Ver significa actuar globalmente, darse cuenta de lo que pasa, sin justificaciones ni condenas, crea su propia acción. Saber significa actuar parcialmente, valorar, medir, decidir, opinar, contribuyen al desequilibrio, al conflicto, y este se realimenta sin resolverse jamás a pesar de todas las reformas sensatas que se nos ocurran. El yo es una creación mental ante la desesperación de una mente que se da cuenta de que nada es duradero; necesita seguridad, necesita continuidad, necesita identidad porque es consciente de que existe y relaciona el existir con la continuidad ya que discurre por los raíles del tiempo. Así que hace como aquél que agita una rama sacada de una hoguera, un efecto óptico que te hace ver formas donde no las hay. Al amor no le afecta el tiempo y por ello no pertenece a la esfera de la mente. El amor es una experiencia total que se vive de instante en instante, si intentas “embotellarla”, guardarla, preservarla, lo único que haces es conformarte con imaginar que amas. El amor es la genuina expresión de lo vivo y lo vivo nos rodea por todas partes.  

¿Adónde nos lleva el conformismo y la aceptación?  ¿Adónde nos conduce la terapia del tiempo?  ¿Adónde lleva nadar en la superficie de la mente?        
        
          ¿Adónde nos lleva la ausencia de miedo?  ¿Adónde nos conduce la visión desconflictuada de nosotros mismos?  ¿Adónde vamos si no existen los caminos?
            
        Por eso te digo amig@ que nuestros problemas no se solucionan con el tiempo, o los ves (darse cuenta/inmediatez), o piensas que los ves (intelecto/tiempo), o no los ves (confusión/miedo); si los ves entonces la solución llega instantáneamente, todo lo demás es un apaño, un parche, un artificio como lo de la ramita que te dije antes. El tiempo lo que cambia es el escenario, y con otro escenario cambian los deseos cambiando nuestros intereses y dando la sensación de que el problema ya lo vamos dejando atrás. Por esa razón la muerte de un ser querido es una experiencia que muchos no superan en la vida aunque no parezca afectarles en el día a día tiempo después. El sentido de propiedad y de pertenencia, añadido al brusco corte en la línea espacio-temporal desbordan a la mente que no tiene ningún truco para “maquillar” esto. Entonces, hermanar vida y muerte es tan necesario para nosotros como respirar. Si nos damos cuenta de que cada instante hay algo en nosotros que muere y que a la vez otra cosa está naciendo, percibiremos que vivimos y morimos de instante en instante. Sólo que la mente inventa el tiempo psicológico para darle la continuidad que necesita que tenga para tener un referente. El tiempo, psicológicamente hablando, no existe. Hace falta una transformación radical (fundamental y libre, que no violenta ni obligada) para vivir como humanos y relacionarnos de corazón a corazón.
            
           Y acabo nuevamente con el amor, el amor como alfa y omega, el amor como forma de vida. Recibe un fuerte abrazo de tu amigo.  

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