lunes, 5 de diciembre de 2011

Editorial: Libérate de lo preestablecido (los conocimientos tradicionales: la reencarnación)




Querid@ lector@.


   En el último siglo y medio, debido al significativo auge de los grupos pseudoreligiosos y pseudofilosóficos han resultado revitalizadas algunas de las ideas y creencias más importantes del mundo antiguo. Una de ellas es la reencarnación. 
   
   Pienso que los conceptos intelectuales disfrazados de leyes inexorables dados por las religiones y los sistemas filosóficos no han hecho mejor al ser humano, y los telediarios nos dan una prueba de ello cada día. Los libros de historia también nos dejan claro que las motivaciones humanas que conducen a los grandes acontecimientos son más o menos las mismas. 



   Se nos explica que reencarnamos para vivir nuevas experiencias con el objetivo de adquirir conocimientos que nos conduzcan a la sabiduría, por lo tanto consideramos a esta como la meta a conseguir por medio de la acumulación de todos los conocimientos posibles. Llegamos a adquirir un conocimiento determinado a través de la experiencia y esta está relacionada con el tiempo y la memoria. El objetivo es llegar a la sabiduría y el premio es la conquista consciente de la inmortalidad. 


   Ante la lógica conclusión de que en general "no se luce mucho" esta ley, nace la genial escusa del tiempo... Es que hace falta mucho, mucho tiempo (muchas reencarnaciones) para que esto ocurra y por ello la concepción temporal del ser humano debe cambiar; así que en el transcurso de una sola vida poco se puede evolucionar salvo que... (lo que cada grupo proponga como "acelerador"). Y también aparece la genial reinterpretación de la ley del libre albedrío que apoya la teoría del tiempo y de la justicia divina. Como guinda del pastel algunos grupos advierten que ese tiempo no es ilimitado e introducen el factor de la responsabilidad y el auto-sacrificio.



   

   Muchas son las cuestiones que pueden surgir; intentaré plantear algunas:


   A nivel de humanidad me pregunto: ¿Hoy vivimos en un mundo más justo porque una parte de la humanidad "decidió vivir en paz" después de los convulsos siglos XVIII  y XIX que desembocaron en el genocidio global que supusieron las dos guerras mundiales? ¿El uso actual de la ciencia y la tecnología hacen de nuestro mundo un lugar mucho mejor? ¿La solidaridad internacional acabará con las desigualdades?  Yo no sería muy optimista al respecto, ni lo diría muy alto, para que no me sacaran los colores. 


   A nivel de la persona me pregunto: ¿Hacemos lo que podemos con lo que conseguimos, o nos sentimos muy cómodos siendo dirigidos por los demás, aceptando el precio que supone la pérdida de la libertad personal? ¿Constituyen buena parte de los conocimientos tradicionales reflejos de la verdad o más bien son interpretaciones intelectuales? ¿Tanto miedo tenemos a afrontar los hechos cotidianos, como lo que es, que tenemos que inventar todo tipo de argumentos evasivos? 


   Sobre la reencarnación en sí me pregunto:¿Alguien ha podido demostrar algo con pruebas concluyentes sin achacarlo a fuerzas invisibles y poderosísimas que gobiernan nuestra vida lo queramos o no? ¿Dónde está aquello que yo puedo descubrir y entender en completa libertad, más allá de dogmatismos? ¿Aceptar la reencarnación puede hacernos mejores personas hoy?


   Como diría el sofista, nadie y todos tienen la razón, y con eso nos quedamos. Yo sin embargo creo que podemos encontrar de forma libre, personal e intransferible, y sin coerción alguna, la manera de resolver este enigma llamado existencia. ¡Casi nada lo que acabo de decir!, así que ya que "tiré la piedra" intentaré expresarme lo mejor que pueda.

   Por el momento pienso que si no recordamos las vidas anteriores, quizá podríamos considererar la idea de que cada existencia es única y hay que vivirla como tal. Lo que podría denominarse como una especie de recuerdo remanente almacenado en el inconsciente, bien podría ser un comportamiento de la mente alentado por capacidades innatas que ella tiene y que se expresan bajo ciertas condiciones, pero que nosotros no controlamos. La humanidad tiende a acumular y transmitir las experiencias más notables en forma de conocimientos y estos constituyen una suma de recuerdos. Los recuerdos nos atan al pasado y el pasado está muerto; creo que en el liberarse del pasado está la clave para vivir la vida sin miedo y sin traumas. La terna formada por pasado, presente y futuro, en la mayoría de nosotros, constituyen tan solo una forma de pasado modificado. 



   Es posible que si afinamos mucho los sentidos y aplicamos una total atención al proceso de la vida podamos llegar a trascenderla, o sea, podamos llegar a darnos cuenta de lo que sustenta la vida. Pero si no vemos primero, sin ningún tipo de censura, los "teje manejes" de la mente y su obsesiva conducta controladora, no saldremos de la cárcel que nosotros nos hemos construido a fuerza de desatención, comodidad y miedo.


   Si le preguntamos a un millar de personas es posible que la inmensa mayoría reconocerá que recurre a las creencias de todo tipo y condición como bálsamo ante el escozor que supone no encontrar respuesta a las preguntas más determinantes. Y como resultado de la ley del mínimo esfuerzo, seguramente, o adquirieron las del entorno cercano o se alejaron totalmente de él, lo que a mi juicio supone la misma cosa.


   He podido constatar en más de una ocasión que lo creativo, lo vivo, tan sólo "existe" en el preciso instante en que lo estás viviendo, y el solo hecho de querer retenerlo supone un gran error. El comprender es un hecho instantáneo que no se puede retener, porque está vivo y en constante cambio. El aprender es un acto permanente. Morir a cada instante constituye en sí misma la liberación del sufrimiento humano. Como expresé antes, la sabiduría no es patrimonio de nadie en particular ni resulta de la acumulación de conocimientos (recuerdos). Las vidas pasadas, si es que eso existe, son eso multiplicado por mil, una enorme suma de recuerdos. Así que de poco nos servirá reencarnar si seguimos cometiendo los mismos errores. Pienso que en el aquí y el ahora está la clave, por eso construir una nueva vida apartir de recuerdos & experiencias no es una nueva vida sino más de lo mismo con otro ropaje. Necesitamos imperiosamente que la vida sea otra cosa que lo que es en realidad. Eso crea el conflicto y el dolor que nos rodea hoy, ayer, mañana ... 


   ¿Una mente silenciosa y atenta (sin imposición alguna, ni siquiera propia) servirán para tal propósito? ¿Es posible que la mente se haya inventado el mundo porque no es capaz de albergar la verdad y además ese no es su trabajo?  Hay que terminar con tal proceso para acabar con el conflicto permanente. Pero si lo hacemos de forma metódica o empleando la voluntad, lo único que haremos será "entrar en otro jardín similar a los anteriores". Buscar la seguridad y huir del miedo no nos ayudarán en este cometido; por ello primeramente deberemos hacernos las preguntas adecuadas. 


   Yo propongo algunas: 


   ¿Es posible que no haya necesidad alguna de pasado ni futuro para vivir plenamente? ¿Qué le ocurrirá a la mente si optamos por la relación global y la observación de nuestras reacciones y pensamientos sin censura? ¿Es el pensar un bálsamo sanador o un ancla? ¿Es la elección uno de los motores del conflicto humano? ¿Sólo observando, sin censura alguna por nuestra parte, podremos darnos cuenta de la naturaleza de la mente? 


   En la editorial sobre la observación quizá llegue a encontrar la manera de expresarlo.

   

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